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PROPIEDAD, S.L.:Propiedad y Software Libre PDF Imprimir E-Mail
Escrito por José J. Grimaldos   
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PROPIEDAD, S.L.:Propiedad y Software Libre
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Ponencia presentada en las III Jornadas Andaluzas de Software Libre, celebradas en Granada el 14 y 15 de Noviembre de 2003 

Resulta ya tópico decir "los tiempos están cambiando", "cada día surgen nuevos retos",... pero, tal vez como ocurre con la mayoría de tópicos, algo tienen de verdad.

En el caso del propósito de estas reflexiones, qué duda cabe, cualquier observador curioso debe sentirse intrigado ante el devenir del fenómeno asociado al software libre. No pretendemos, en absoluto, una tarea de divulgación de esta ¿filosofía?,tampoco es nuestra meta el proselitismo, ni tan siquiera la formulación de unas tesis de contenido político, económico, jurídico o social; sólo pretendemos acercarnos con cierta curiosidad a este movimiento y plantear algunas reflexiones acerca de sus implicaciones en el pensamiento actual, los valores educativos que encierra, en definitiva, más dudas que certezas.

Para ello, huiremos de los profundos, y desconocidos para el autor, análisis académicos o técnicos donde el software libre está siendo objeto de análisis, estudios, ensayos y... hasta simulaciones iterativas usando modelos matemáticos inspirados en la "Teoría de Juegos" y trataremos de enfocar el tema en los valores educativos que encierra el software libre en sí mismo, desde las necesarias precisiones sobre el concepto de propiedad que situen con claridad el carácter de libre.

Clarificando el lenguaje

En principio, hemos de aclarar ciertos vocablos, la mayoría heredados o adaptados del idioma inglés, dado el carácter tecnológico del tema, a fin de que la semántica no sea un problema añadido, y con objeto, además, que la persona no muy familiarizada con la informática y su particular jerga tenga la posibilidad de acceder sin dificultad a las ideas que se exponen.

Tal vez, desde principios de siglo, la información ha alcanzado tal dimensión que el exceso de la misma requiere de herramientas auxiliares para ser procesada. En este sentido, las técnicas de computación han auxiliado al hombre en esta tarea hasta el punto de convertirse casi en imprescindibles hoy día. Bien es cierto que, en honor a la verdad, no son condición necesaria ni, por supuesto, suficiente para que un estudioso, investigador o un simple ciudadano, sin más pretensiones, acceda al conocimiento que desee, necesite o busque. En cambio, sí es habitual que la mayoría de personas, en mayor o menor medida, acudan a los ordenadores cotidianamente para aliviar parte de su actividad.

Un ordenador es, simplemente, un conjunto de piezas ensambladas en torno a un procesador con una gran capacidad operativa, aritmética y lógica. Sin embargo, todos estos componentes, convenientemente concectados, son incapaces de realizar tarea alguna por sí mismos, necesitan un soporte lógico que les dote de cohesión y les haga funcionar coordinadamente con algún propósito específico.

Es necesario además que el ser humano tenga la posibilidad de comunicarse con él, por una parte para demandarle el tipo de procesamiento deseado y por otra, para recibir el resultado del proceso. Básicamente necesitamos dos tipos de programas: Uno específico que sea capaz de realizar la tarea concreta que pueda demandar un usuario (procesar texto, gestionar una base de datos,...) y otro genérico que cohesione los diferentes elementos físicos del ordenador y, a su vez, se entienda con el programa específico utilizado por el usuario. Este último tipo de programa se conoce con el nombre de sistema operativo y a los primeros se les llama aplicaciones. Ambos se construyen generalmente sobre una secuencia de comandos en un determinado idioma que constituyen el código fuente de cada programa.



 
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