Las TIC en la escuela

Si nos centramos ya, de una manera general, en la introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la práctica docente creo que no debemos actuar a la ligera y apresurarnos a encontrar aplicaciones inmediatas en el aula, sino que debemos reflexionar antes sobre este proceso, plantearnos unos objetivos e identificar unas necesidades o condiciones que nos permitan avanzar hacia una implantación real y productiva pedagógicamente hablando. De lo contrario caeremos en el riesgo de contar con multitud de pequeños documentos multimedia pululando por la red, más o menos llamativos, pero sin una eficacia contrastada.

Todos recordaremos, no hace mucho, una situación similar con la inclusión del vídeo en los centros de enseñanza. Qué ha quedado de aquellos ímpetus renovadores donde la cuestión audiovisual revolucionaría la didáctica de todas las asignaturas. Prácticamente hoy sólo se utiliza en las áreas de idiomas, alguna que otra proyección como complemento a las clases de Geografía e Historia y, salvo honrosas excepciones, en ningún caso más.

No pretendo desanimar ni desilusionar, comencé diciendo que soy un firme partidario de la introducción de las TIC en el aula, precisamente por esa razón creo que es necesario no infravalorar sus posibilidades, pero tampoco sobrevalorarlas. Debemos hacer un esfuerzo para situarlas en su justa medida y no caer después en la frustración por haber generado unas expectativas demasiado elevadas y, quizás demasiado apresuradas.

¿Qué se necesita básicamente? Buena parte de las TIC descansan en gran medida sobre el uso del ordenador, por ello es necesario un S.O. completo, seguro y sólido, que por su eficacia se haga invisible al usuario. Tal vez, GNU Linux sea el único sistema que actualmente cumple con creces esta condición.

El profesor, como pieza clave del proceso, requiere una formación específica, orientada a la utilización didáctica. Pero una formación integral de calidad, en el mismo sentido que se enseña a los niños a coger el bolígrafo o sentarse correctamente y utilizar las TIC como medio y no como fin en sí mismas.

Necesitamos fondos abiertos de recursos multimedia y educativos, como bancos libres de imágenes, sonidos, video, que permitan la creación de recursos libres.

Herramientas de creación de contenidos fáciles y eficaces, lo que se conoce con el nombre de herramientas de autor, pero no sólo elementales constructores de test o crucigramas como Hot Potatoes o Clic de aplicación en determinados niveles y circunstancias, sino herramientas de documentación interactiva potentes y simples de manejar, a ser posible WYSIWYG, para LaTex, DocBook o herramientas web del estilo Dreamweaver.

Un entorno unificado de creación y explotación de recursos. Ahora mostraré un ejemplo.

Herramientas de trabajo colaborativo para no tener que hacer cada uno la guerra por su cuenta, sino contribuir entre todos a la calidad y cantidad de los materiales.

Un sistema de difusión, publicación y de puesta en común de materiales didácticos y de creación de redes profesionales que permitan el uso y la aplicación directa de los mismos, pero encualquier lugar del mundo.

Mecanismos fluidos para que sugerencias y valoraciones sean escuchadas. A veces, el desconocimiento, el recelo y la propia condición del ser humano ocasionan que el responsable no actúe abiertamente y no permita los juicios y opiniones públicas desperdiciando así un capital inmenso de conocimiento.

El software libre como herramienta educativa

¿Por qué usar software libre? En mi opinión, no sólo es la elección adecuada, sino que creo que es la única. Respeto profundamente la libertad individual de todas aquellas personas que deciden utilizar cualquier sistema para su uso doméstico, sin embargo cuando se trata de asuntos públicos que se financian con el dinero de todos entran en consideración otras cuestiones más alla de preferencias personales.

En primer lugar el ahorro de licencias. Considero que esta no es la razón más relevante, el sl posee otros valores que lo hacen más interesante, sin embargo en el caso que nos ocupa, evitar el pago de licencias de software puede permitir mejoras o ampliaciones sustanciales en los equipamientos de los centros. Posee aplicaciones de propósito general como correo electrónico, navegadores, suites ofimáticas,... con un nivel de prestaciones similar, y en muchos casos superior, al resto de sistemas comerciales.

Es capaz de generar información, transmitirla, compartirla, recuperarla y almacenarla con la misma facilidad y garantías que cualquier otro, que a fin de cuentas, constituyen la esencia de las TIC.

Por otra parte, al margen de lo puramente técnico, se adapta perfectamente a muchos de los objetivos y valores que persigue un sistema educativo. No hay más que reparar en el modelo de desarrollo de sl y encontraremos cualidades tan apreciables como:

Trabajo en equipo. Todos los proyectos de sl son elaborados por un conjunto de personas cooperativamente que se plantean una o unas metas comunes y trabajan en pos de su consecución. Los líderes, los dueños de un proyecto no lo son por una cuestión administrativa o legalista, porque poseen una escritura pública que acredita su propiedad. El dueño de un proyecto ha demostrado ante los demás su valía y su capacidad de trabajo. El respeto surge así fruto del consenso y se legitima el liderazgo.

Promueve una verdadera cultura del esfuerzo. El trabajo se audita, se prueba y se comprueba una y otra vez para ir depurando errores. Se valora el trabajo bien hecho, no la chapuza. La toma de decisiones es argumentada y con un profundo carácter democrático. No se puede mantener el liderazgo en contra de la opinión de los participantes. El proyecto se dividiría y el lider autoritario se quedaría solo. Igualdad y diversidad. Todos sirven, todos aportan, todos son respetados, cada uno desde sus destrezas particulares. Unos escriben código, otros documentan, otros diseñan los gráficos, otros prueban y proponen mejoras, etc.

Libre circulación del conocimiento.  En este ambiente todo se comparte, todos aprenden de todos. Es la única forma de progreso que conoce el ser humano. Las empresas no persiguen que la sociedad supere sus problemas, sólo quieren vendernos la solución. Creo que el sl se adapta como un guante a los entornos educativos, creo que su modelo es educativo en sí mismo

Ideas para enseñar con software libre

Ya tenemos sistema. Contamos con el soporte pero ¿dónde los instalamos? ¿en qué contexto lo situamos? Muchos son los que defienden la idea de crear aulas específicas de informática con un uso múltiple.

Qué duda cabe que hay razones de peso para considerar esta posibilidad, baste reseñar únicamente que en un proyecto de gran envergadura, esta opción permitiría llegar cómodamente a más centros puesto que la inversión sería menor, sin embargo podemos plantear algunas objeciones: Interrumpe la programación cotidiana. Si un profesor de historia del arte está comentando características de la pintura barroca y desea mostrar algunos ejemplos, ha de desplazarse hasta el aula de informática con el evidente trastorno de la clase.

Por otra parte, una situación así ocasiona una integración difícil con el resto de la materia, más bien los recursos TIC serían programados casi como actividades complementarias. Por otra parte, a nivel de organización escolar, exige altos niveles de coordinación a la hora de gestionar los espacios y establecer cuadrantes de ocupación. En cambio, llevar la informática a las aulas permite mayor flexibilidad, se puede integrar con naturalidad en la programación de cada asignatura, sin embargo, necesita mayor inversión, evidentemente.

Software educativo / Uso educativo del software

¿Con qué instrumentos contamos para llevar a cabo la integración de las TIC? Aunque esté planteado en esos términos no se trata de cuestiones excluyentes, sino más bien complementarias. Ocurre que, a veces, estamos tan preocupados de encontrar aplicaciones educativas que olvidamos la otra vertiente de la cuestión.

Si meditamos detenidamente sobre el software educativo, aquellos programas de uso exclusivo en la docencia, repararemos que también plantea algunos inconvenientes, muchos de ellos de bulto. Para empezar suele tener un uso muy específico y limitado a cuestiones concretas, aunque puedan establecerse varios niveles, lo normal es que estas aplicaciones se encuentren bastante encasilladas. Exige desarrollos muy específicos acordes con su finalidad, lo que suele ser muy costoso, sobre todo a nivel de código, por otra parte es necesaria una formación especial tanto para el profesor como para el alumno.

Como consecuencia suele obtenerse un rendimiento educativo discutible, de hecho es normal que los niveles de éxito sean dispares cuando se aplica en diferentes grupos de alumnos. Utilizar herramientas de propósito general suele plantear el inconveniente lógico de su carencia de finalidad docente, en cambio cuenta con las ventajas de encontrarse presente en muchos contextos cotidianos de la que se derivan el desarrollo de habilidades básicas sociales como comunicarse, escribir, dibujar,... Es necesaria una menor formación en los docentes y en los alumnos junto a que proporciona un rendimiento educativo contrastado. Arroja parecidos niveles de éxito entre distintos grupos de alumnos.

Aplicaciones educativas

Por terminar con estas disquisiciones teóricas y a modo de conclusiones: No debemos esperar una “killer application” educativa. Si surge, bienvenida sea pero tenemos que evitar la ansiedad y el estrés para centrarnos en la utilización inteligente de diferentes herramientas hasta conseguir una integración natural de las TIC en nuestra práctica docente habitual.

Hemos de tener cuidado y ser muy exigentes a la hora de identificar presuntas aplicaciones educativas. Muchas que se presentan como tal, son intentos de cerrar artificialmente los contenidos. Ocurre habitualmente con los CD's que suelen “obsequiar” las editoriales que sólo funcionan bajo Windows y requieren una instalación a todas luces innecesaria.

En el fondo podemos distinguir básicamente tres tipos de contenidos: texto, imágenes y multimedia. Para todos ellos existe soporte estandarizado. No hay ninguna razón, pues, para que sea necesaria una instalación previa que nos de acceso a los mismos.

La integración de las TIC no afecta únicamente a los contenidos. Es una transformación más amplia que debe afectar a nuestra forma de encarar la docencia. No es cuestión de sustituir el libro de texto por el PDF. La clave es el formato dinámico de los documentos. Esta es la característica clave que le otorga un papel tan decisivo y que la distingue del resto de soportes.

Por otra parte esta transformación sólo puede conseguirse en entornos abiertos. “Reinventar la rueda” no es inteligente. No tiene sentido que yo inicie la elaboración de un material sobre funciones contínuas, otro compañero haga lo mismo en Guadalajara, otro aquí en León y otro en Bogotá. Al final tendremos multitud de pequeños desarrollos del mismo tema y no es una situación deseable. Lo ideal sería trabajar todos colaborativamente aportando cada uno nuestro grano de arena y que todos podamos beneficiarnos de ese trabajo tomando aquellas partes que nos interesen.