2.2. A través de la red

Obtener imágenes a través de la red es probablemente la forma que menos complicaciones presenta desde un punto de vista técnico. Bien es verdad, que poco podemos hacer en lo referente a la calidad de la imagen puesto que no hemos podido influir en el proceso de generación, en este caso nuestro papel es totalmente pasivo, sin embargo, es conveniente observar algunas recomendaciones.

En primer lugar, hemos de tener mucho cuidado con las licencias que regulan los derechos de autor de cada publicación. Internet es un lugar libre, sin embargo, no todo lo publicado en la red puede copiarse, modificarse y/o distribuirse libremente.

Cuando visitamos cualquier página web, las imágenes suelen almacenarse en el cache de nuestro navegador pero ésto no significa que podamos hacer uso de cualquier imagen e integrarla en nuestros documentos, salvo que esté expresamente permitido. Ante la duda, es conveniente contactar con el creador de la página, exponerle nuestras intenciones y solicitarle la autorización para hacerlo.

Otra cuestión que debemos tener en cuenta a la hora de tomar imágenes de la web es que los lugares que muestran colecciones suelen presentar una previsualización en miniatura de baja calidad y hemos de pulsar sobre ella para obtener la imagen a su tamaño y resolución máxima, de lo contrario tendríamos una versión reducida, probablemente inservible.

Por último, indicar que podemos recurrir muchos bancos de imágenes de libre distribución existentes en Internet, como el proyecto OpenClipart o el fondo de imágenes del CNICE para obtener ilustraciones libres de derechos y, normalmente, de buena calidad.

Un buen lugar para comenzar la búsqueda es en la página de recursos de imágenes de dominio público clasificadas por la Wikipedia.