6.12. Formatos gráficos

Una vez que tenemos nuestra imagen, ya sea capturada en bruto o retocada, lo normal es que la guardemos en un archivo, bien para conservarla y visualizarla en el futuro, bien para incluirla posteriormente en un programa de edición[1] o sencillamente para compartirla con los demás a través del correo electrónico o de la propia web. Esta acción de guardado generará un archivo que contendrá los bits que describen la imagen junto a la información, o cabecera, sobre cómo recuperar el contenido del fichero, por eso es muy importante la elección del formato en el archivo generado y, como casi todo en este contexto, hay unos más idóneos que otros, dependiendo del destino final.

Todos los programas, sean del tipo que sean, suelen guardar sus archivos en un formato propio con objeto de poder continuar con la edición del mismo más adelante. En este sentido, Gimp no es una excepción, por lo tanto, podemos considerar una práctica saludable, guardar las imágenes originales en el formato nativo de Gimp y generar copias en otros formatos gráficos para los posibles usos finales de la imagen. Un paseo por los distintos formatos y sus características, puede ayudarnos a una buena elección

6.12.1. Compresión de archivos

El alto consumo de disco necesario para almacenar imágenes propició que apareciesen diferentes técnicas que trataban de comprimir el volumen del archivo y mitigar así su voracidad de recursos. Todos los sistemas de compresión usan complejos algoritmos matemáticos para reducir la lista de 0 y 1 que describe una imagen pura capturada o generada a través del ordenador.

Los hay de dominio público y otros patentados y, por tanto, propietarios; deberíamos elegir siempre aquellos basados en algoritmos públicos en aras de la compatibilidad con nuestros semejantes, amén de otras razones de carácter ético. Aunque la clasificación más apropiada vendría a ser: con pérdida y sin pérdida

6.12.1.1. Compresión con pérdida

Se produce cuando los algoritmos usados para reducir las cadenas del código desechan información y, como consecuencia, al descomprimir el archivo se produce una pérdida de información en los datos de la imagen. Sin embargo, algunos como el JPEG que es un formato con pérdida, usan una manera de compensar ésta, de modo que la información que eliminan no pertence al espectro visible, así, al descomprimirse, el ojo humano no puede detectar ninguna alteración. Esta conducta se tipifica matizando que son formatos sin pérdida visual.

6.12.1.2. Compresión sin pérdida

Evidentemente condensan las cadenas de código sin despreciar ningún tipo de información sobre la imagen, por lo que ésta se regenera intacta al ser descomprimida. Está claro que las ratios de compresión son menores con estos sistemas pero a veces el sacrificio merece la pena.

Hay un tercer nivel que se llama sistemas de compresión emergentes diseñados para generar imágenes con múltiples resoluciones a partir de un único archivo fuente que, evidentemente, está limitado por la resolución real de la imagen archivada. Este sistema proporciona una gran flexibilidad pero está muy ceñido a círculos profesionales y muy especializados.

6.12.2. Formato JPG

JPEG (Joint Photographic Expert Group) / JFIF (JPEG File Interchange Format)

En un formato, como ya hemos avanzado, de los llamados sin pérdida visual muy difundido a partir de que los navegadores web empezaron a soportarlo[2]. Admite imágenes en escala de grises a 8 bits y en color a 24 bits de profundidad. Cuando se carga una imagen a partir de un archivo de este tipo en un navegador puede hacerse de manera progresiva, aunque algunas versiones del Explorer no lo hagan correctamente. Se ha convertido en un estándar de facto y por lo tanto su uso está muy extendido.

Cuando se guarda una imagen en este formato, automáticamente se genera la compresión de los datos, pero hemos de ser muy cautos ya que si reiteramos el proceso volveremos a recomprimir llegando a obtener finalmente, pérdida real y perceptible, por ello es preferible almacenar en este formato las imágenes finales cuando ya no sea necesario ningún retoque adicional.

Está perfectamente indicado en aquellas ilustraciones con una gama de color muy rica y que no necesiten describir áreas transparentes.

Sus extensiones son: .jpeg, .jpg, .jif, .jfif

6.12.3. Formato GIF

GIF 89a (Graphics Interchage Format)

Este formato es muy económico y permite las transparencias en determinadas áreas de la imagen, sin embargo sólo admite profundidades entre 1 y 8 bits y, pese a su gran difusión en los comienzos de Internet al ser soportado por los navegadores, su empecinamiento en mantener su algoritmo de compresión bajo licencia propietaria hasta hace bien poco, ha provocado que sea remplazado por el formato .png, un formato abierto y con mejores ratios de compresión.

Su paleta admite únicamente 256 colores como máximo, por lo tanto suele utilizarse para imágenes con poca riqueza tonal y mantiene su presencia en la web gracias al poco tamaño que ocupa y a la posibilidad de crear animaciones. La extensión de sus ficheros es .gif

6.12.4. Formato TIF

TIFF (Tagged Image File Format)

Es uno de los mejores formatos gráficos que existen ya que mantiene totalmente la calidad de la imagen, por lo que se utiliza frecuentemente para almacenar fotos originales digitalizadas, convirtiéndose en un estándar de facto para estos menesteres.

Aunque muchas aplicaciones gráficas aún no son capaces de soportarlo, admite hasta 64 bits de profundidad de color y, prácticamente todos los espacios de color existentes, incluso permite almacenar múltiples imágenes en un único fichero.

No está soportado directamente por los navegadores y sus archivos suelen ser de gran tamaño. La capacidad de conservar intacta la calidad de la imagen junto al amplio soporte para metadatos lo convierten en un formato ideal para guardar nuestras colecciones de fotografías en formato digital. Los archivos en este formato suelen tener las extensiones .tif o .tiff.

6.12.5. Formato XCF

Existen otros muchos formatos de ficheros de imagen, sin embargo hemos reseñado los más utilizados y los que pueden solucionarnos cualquier necesidad en este sentido.

Por último, .xcf es el formato nativo de Gimp. Lo utilizaremos para almacenar los retoques originales sobre una imagen ya que nos permite continuar con la edición en cualquier momento. Mantiene intacta toda la calidad y los distintos elementos asociados a la manipulación del archivos, como las capas, transparencias, rutas, etc. Esto ocasiona que los archivos en este formato presenten un tamaño considerable.

Finalmente reseñar que Gimp es capaz de abrir ficheros con extensión .psd nativos de Adobe Photoshop™ manteniendo las características de edición de este popular programa.

Notas

[1]

Ya sea de texto o de ilustración

[2]

Explorer desde la versión 2 y Netscape desde la versión 2