4. El escritorio de Guadalinex

El escritorio de Guadalinex no nos sorprenderá, su aspecto y su comportamiento se ajustarán perfectamente a lo que esperamos encontrar en un entorno gráfico. Un espacio central con los accesos directos y unos paneles con los lanzadores y el menú general del sistema.

Por otra parte, el comportamiento del ratón como dispositivo apuntador es el habitual en todos los entornos: Una pulsación con el botón izquierdo selecciona un elemento, una doble pulsación ejecuta la acción asociada, una pulsación con el botón derecho nos da acceso a un menú contextual dependiendo del elemento o del área en la que se realiza y la pulsación continuada del botón izquierdo mientras se desplaza el ratón origina una selección múltiple o traslada un elemento hasta otra ubicación.

Por supuesto, el teclado nos permite introducir los caracteres de manera convencional, tanto ante las aplicaciones como en las demandas del sistema.

El elemento por excelencia de cualquier entorno gráfico es la ventana, o sea, el área donde se ejecutan las aplicaciones. En este sentido, las ventanas de Guadalinex se comportan de la misma forma que en otros sistemas. Se pueden redimensionar, ocultar, recoger, etc.

Los paneles son los encargados de almacenar los lanzadores de la aplicaciones más usuales, el menú general del sistema y algunas utilidades/entretenimientos. Podemos definir tantos paneles como sean necesarios y colocar o eliminar de ellos las aplicaciones o elementos deseados.

Por último, los espacios de trabajo son la herencia en el entorno gráfico de las consolas virtuales. Guadalinex nos ofrece 4 por defecto pero pueden configurarse hasta 36, aunque, incluso este número es personalizable.